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Milagro Eucarístico de Lanciano

Lanciano, Italia

Siglo VIII

Milagro Eucarístico de Lanciano

"El milagro eucarístico más antiguo y mejor documentado científicamente, donde la hostia se convirtió en carne y el vino en sangre."

El Milagro de Lanciano

En el siglo VIII, en la iglesia de San Legonciano (hoy San Francisco) en Lanciano, Italia, un monje basilio celebraba la Santa Misa. Este sacerdote, aunque piadoso, albergaba dudas sobre la presencia real de Cristo en la Eucaristía.

El momento del milagro

Durante la consagración, cuando pronunció las palabras “Esto es mi Cuerpo” y “Esta es mi Sangre”, la hostia se transformó visiblemente en carne y el vino en sangre, que posteriormente se coaguló en cinco glóbulos.

Video documental

Análisis científicos

En 1970-1971, el profesor Odoardo Linoli, docente de anatomía e histología patológica, realizó un exhaustivo análisis científico que determinó:

  • La carne es verdadero tejido cardíaco humano (miocardio)
  • La sangre es sangre humana real, del grupo AB
  • No hay rastros de conservantes ni de momificación
  • Los tejidos están perfectamente conservados después de más de 1,200 años

En 1981, el profesor Ruggero Bertelli de la Universidad de Siena confirmó estos hallazgos con nuevas tecnologías.

Veneración actual

Las reliquias se conservan en la Iglesia de San Francisco en Lanciano y son visitadas por miles de peregrinos cada año. La Iglesia Católica reconoce oficialmente este milagro.

Significado espiritual

Este milagro es un testimonio tangible de la fe católica en la transubstanciación: que en cada Eucaristía, el pan y el vino se convierten verdaderamente en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

“Tomad y comed, esto es mi Cuerpo… Tomad y bebed, esta es mi Sangre” — Palabras de la consagración


Referencias oficiales

Para reflexionar

Los milagros eucarísticos nos demuestran el amor de Jesucristo, Jeuscristo esta presente en cuerpo y sangre, en el pan y el vino, no solo un simbolo de amor, sino que es el mismo Jesucristo que se hace presente. Gracias a nuestro Señor Jesucristo por cumplir su promesa de estar con nosotros todos los dias hasta el fin del mundo.